Intervención del Ministro de Relaciones Exteriores en Aniversario de la Fundación Chilena del Pacífico

By 11 11UTC junio 11UTC 2018eventos

El Ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Ampuero, fue hoy el orador principal de la conferencia “Estrategia Política Exterior en el Año APEC Chile”, organizada por la Fundación Chilena del Pacífico (FChP) para conmemorar sus 24 años de vida.

La Conferencia se realizó en la Sofofa y fue abierta por el presidente del gremio, Bernardo Larraín Matte, quien destacó que durante el año APEC de Chile el sector privado está comprometido a potenciar la inclusividad, entre otras cosas a través de conectar a las pymes con las virtudes del comercio exterior y la inversión extranjera. Asimismo, realzó la conveniencia de que la Alianza del Pacífico sea puesta de relieve en el año APEC de Chile, punto que también destacó el canciller.

Por su parte, en su discurso, Ampuero adelantó que Chile las prioridades que guiarán el trabajo del año APEC serán tres: (1) servicios y economía digital, (2) conectividad regional y (3) mujeres crecimiento económico.

A continuación el texto de su discurso:

INTERVENCIÓN DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES EN ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN CHILENA DEL PACÍFICO

Quiero agradecer esta invitación que me ha hecho el Consejo de la Fundación Chilena del Pacífico, al conmemorarse un nuevo aniversario de esta entidad, que se ha destacado en la articulación y confluencia de los esfuerzos que se encaminan a promover, diversificar y profundizar el relacionamiento de Chile con el espacio político y económico conformado por la Cuenca del Pacifico y sus países ribereños.

Un recorrido por nuestra Historia Republicana, desde la profética declaración de O´Higgins tras la batalla de Chacabuco: “Este triunfo y cien más se harán insignificantes, si no dominamos el mar”, para tomar en seguida la decisión de formar la Primera Escuadra Nacional, hasta la decisión de integrarnos a la Alianza del Pacífico, hace pocos años, pasando por el desarrollo de la marina mercante, la incorporación de los territorios insulares a la soberanía nacional, las expediciones antárticas, la declaración de Santiago de 1952 sobre la zona de soberanía marítima de 200 millas y la incorporación de Chile a APEC, entre otros, demuestra cómo y con cuánta fuerza el destino de Chile está indisolublemente ligado al Pacífico.

En esta empresa nacional de conquistar el océano, aprovecho de destacar la figura de Neftalí Reyes, Pablo Neruda, quien entre 1927 y 1932, ejerció como Cónsul de Chile en Rangún (Myanmar), Colombo (Sri Lanka) y Batavia, (Indonesia), colaborando a la inserción de Chile en los mercados asiáticos, siendo la función comercial una de las principales tareas que le correspondió desempeñar.

Desde la mitad del siglo pasado hasta nuestros días, Chile ha venido construyendo, de manera gradual y progresiva, lo que yo llamaría la arquitectura nacional de nuestra proyección hacia el Pacífico. Buena parte de los esfuerzos diplomáticos chilenos en el Siglo XX se orientaron al objetivo de definir y consolidar la soberanía sobre los espacios marítimos.

A continuación, y en parte de forma simultánea con lo anterior, Chile fue el primer país de la región que tuvo la visión de proyectar su presencia diplomática y comercial con el Asia – Pacífico, abriendo embajadas y representaciones comerciales en el Sudeste asiático. El tiempo dio la razón a esa decisión de política exterior pionera en nuestra región.

Esos pasos seguros hacia los mercados asiáticos facilitaron la aproximación de Chile hacia las instancias multilaterales del Asia Pacífico, culminando con la incorporación a APEC, otro hito de particular importancia.

No es necesario abundar en detalles para graficar la verdadera dimensión de los beneficios que trajo para nuestro país su inclusión en este foro, que van mucho más allá de lo económico y comercial.

En efecto, la participación de nuestras autoridades en los encuentros de líderes en las cumbres de APEC nos proporcionó la posibilidad de interactuar, en forma continua y con frecuencia anual, con Jefes de Estado con los cuales antes hubo esporádicos encuentros, circunstancia que en sí misma constituyó un factor determinante en las tratativas y posteriores acuerdos de libre comercio con muchos de esos países.

Después de más de dos décadas, las cumbres de APEC son ahora un compromiso permanente, que nos mantiene activamente involucrados en las iniciativas impulsadas por el foro, cuyo apoyo a la libertad de comercio constituye un referente decisivo para el intercambio comercial a nivel global.

Junto a la experiencia ganada con la política de apertura hacia el Asia Pacífico y luego con su participación en APEC, Chile ha consolidado su política exterior de regionalismo abierto en lo comercial.

La vocación de apertura económica de Chile nos ha llevado a ser uno de los países con más tratados de libre comercio en el mundo. Buena parte de estos se concentran en el Asia-Pacífico, región con el mayor dinamismo económico y comercial en el siglo XXI. Allí radica casi el 40% de la población del planeta, reúne actores internacionales relevantes y convergen las principales rutas comerciales.

El Asia Pacífico no sólo es el escenario central de la actividad económica global. Hoy con un cambio en el balance de poder internacional y la irrupción de China en el escenario internacional, la región constituye una prioridad estratégica y política para todos los actores del sistema.

La fragilidad e incerteza de un nuevo orden internacional tiene lugar en esta región y los esfuerzos colectivos para mantener la paz y seguridad global están enfocados a la desnuclearización y no proliferación de Corea del Norte y en el mar del sur de China.

En este contexto, uno de los aspectos relevantes de ese esfuerzo que hemos iniciado en la actual administración, parte por un levantamiento riguroso de todos los datos requeridos para focalizar nuestra acción exterior. En ellas, ocupan un lugar relevante los asuntos que hacen a las actividades de todo orden relacionadas con nuestro mar.

Por poner sólo un ejemplo, tomemos el caso de las decisiones que se refieren a la priorización de las inversiones en infraestructura para la integración física con Argentina: Una planificación medianamente razonable, exige vincular inversión en infraestructura con actividades económicas que esa infraestructura podría ayudar a impulsar, en la zona fronteriza. Luego, si esa actividad económica tiene como resultado producción exportable y su proyección futura, resulta crucial prever la capacidad actual y futura de los puertos por los cuáles se exportaría dicha producción.

En este ejemplo, se grafica de manera nítida cómo es necesario incorporar, con visión de largo plazo, todos los elementos relevantes, antes de decidir respecto de un asunto bilateral que, a primera vista, pareciera ser un tema sectorial. Esa visión integral y con mirada estratégica es la que aplicará la Cancillería en la planificación de la política exterior de los próximos años y que pondrá un acento especial en las materias relacionadas con el quehacer de esta Fundación.

LA ALIANZA DEL PACÍFICO, UN EXITOSO EJEMPLO DE INTEGRACIÓN

La Alianza del Pacífico es, sin duda, una historia de éxito dentro de los numerosos intentos de integración Latinoamericana, que aspira hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas, con una marcada vocación de integración al Asia Pacífico.

Durante mi gestión nos abocaremos a profundizar aún más este mecanismo de integración regional, a través de la negociación con los Candidatos a Estado Asociado (Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Singapur), que de concretarse contribuirá a consolidar esta Alianza, además de fortalecer los lazos con el Asia Pacífico.

Asimismo, profundizaremos la convergencia entre la Alianza del Pacífico y Mercosur. Ambos bloques debieran funcionar como socios estratégicos en la construcción de una América del Sur más próspera, democrática e integrada. Juntos, Mercosur y la Alianza, representan más del 90% del PIB y de los flujos de inversión directa extranjera en la región, y el 80% de la población de América Latina y el Caribe.

En el séptimo aniversario desde su creación, la Alianza del Pacífico se ha desarrollado, consolidado y proyectado como un caso ejemplar en materia de integración económica, para toda la región.

Más allá de logros e importantes avances en el ámbito comercial, la Alianza ha logrado proyectarse internacionalmente al contar con 52 países observadores y una intensa agenda de trabajo con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), así como con el Mercosur.

Chile busca proyectar la Alianza del Pacífico a Asia, para lo cual deseamos que la AP se incorpore a APEC como socio observador. Chile mantendrá un rol activo como promotor de todas estas iniciativas.

La importancia de APEC Chile 2019

La importancia que tiene APEC para nuestra economía es indiscutible: el 64% del intercambio comercial de Chile se realiza con esa región. Cerca del 70% de nuestras exportaciones y el 60% de nuestras importaciones se hacen con las economías de APEC.

Chile presidirá APEC el próximo año, por segunda vez desde su ingreso formal en 1994 (la primera vez fue en 2004). Se trata del evento más relevante en la agenda internacional, que tendrá lugar en Chile en los próximos años. Participarán en él cerca de 20 mil personas, en las más de 200 diferentes actividades que implicará ser anfitrión del año APEC.

Estamos trabajando intensamente en la planificación temática y logística, que responde al compromiso asumido formalmente por el país en septiembre de 2012, y que fue recogido en la Declaración de Líderes APEC del año 2013 durante la primera administración del Presidente Piñera.

Áreas Prioritarias Para APEC Chile 2019

A partir del 2016, se ha trabajado en la elaboración de posibles prioridades y entregables para el año APEC Chile 2019 considerando los cambios que la economía mundial ha venido experimentando en los últimos años y la mirada a futuro que debemos aportar al Foro.

En esa línea, Chile propondrá las siguientes prioridades que guiarán el trabajo del año.

  • Servicios y Economía Digital: Desarrollo de buenas prácticas regulatorias, fomentar la capacidad para una economía digital inclusiva, mejorar las mediciones estadísticas en servicios y los niveles de confianza de los consumidores en el uso de herramientas digitales, teletrabajo, y alcanzar nuevos mercados a través del uso de nuevas tecnologías.
  • Conectividad Regional: Comercio más fluido, dinámico e inclusivo. Potenciar desarrollo de una conectividad amplia en todas sus dimensiones, que permita responder a las nuevas necesidades de los mercados, y a promover una mejor inserción de las Pymes en las cadenas globales de valor
  • Mujeres y Crecimiento Económico (por primera vez será prioridad en APEC, en línea con la Agenda Mujer impulsada por el Presidente Piñera): Aumentar la participación de las mujeres en la economía y en el comercio internacional como una fuente de crecimiento económico y de disminución de brechas de género. Creación de indicadores que permitan mejorar las mediciones de mujeres vinculadas al sector externo, capacitación en herramientas digitales y creación de plataformas de información de los programas existentes en las economías APEC para fomentar la participación de mujeres en la economía.

A todo lo anterior, agregaremos nuestro sello de gestión que tiene por objeto acercar las relaciones exteriores hacia el mejor conocimiento y beneficio del ciudadano común, para que la ciudadanía tenga la experiencia directa de sentirse parte de los objetivos de la política exterior y de la promoción de nuestra imagen en el mundo.

Para terminar, permítanme un breve homenaje a un ilustre chileno, don Francisco Garcés Garrido, un hombre ligado de por vida a la Cuenca del Pacífico, que tanto hizo por acercar a este lejano país con los gigantes del Asia con tanta dedicación y profesionalismo. Que el ejemplo del querido don Pancho nos sirva a todos para perseverar en esta empresa que es pieza fundamental de nuestra estrategia de desarrollo.

Muchas gracias,

Roberto Ampuero, Ministro de Relaciones Exteriores de Chile